Martes, 6 de Julio de 2010
Aldo Fernández
Bueno, parece que por fin una noticia buena llegará para el futbol mexicano en esta Copa del Mundo de Sudáfrica, donde los resultados en la cancha dejaron mucho que desear con nuestro seleccionado nacional.
La buena nueva es que al ver la lista de árbitros que ha proporcionado FIFA para los cuatro partidos restantes y ver que en las semifinales no aparecen las ternas mexicanas, esto los coloca de frente al partido por el tercer y cuarto lugar y como platillo principal, la gran final del torneo.
Así que estarán este par de encuentros en las manos de Armando Archundia y Marco Antonio Rodríguez, honor a quien honor merecen, tras una vida dedicada a impartir la autoridad y el reglamento en el terreno de juego.
Para muchos que no creen en estos dos árbitros mexicanos, recalco lo de mexicanos porque ya un uruguayo naturalizado, Edgardo Codesal, pitó la final de 1990 como mexicano, esto es un premio de consolación de FIFA ante la desafortunada eliminación de la selección a manos de una pésima decisión arbitral del italiano Roberto Rosetti.
Lo cierto es que hay que recordar que este par de silbantes tienen su larga historia en el arbitraje y ya son años de portar el gafete internacional de FIFA, recorriendo el mundo con excelentes trabajos que hoy los avalan para estar en estos dos últimos partidos de la Copa del Mundo.
Si la lógica no falla, que en muchos casos resulta ser imprecisa, Marco Antonio Rodríguez y sus auxiliares, estarán en el partido por el tercer y cuarto lugar, partido que para muchos sale sobrando, pero que sin duda tendrá mucho en el historial del hombre de negro.
Y si las cosas son así, la gran final estará bajo la responsabilidad de Benito Armando Archundia Tellez, uno de los mejores árbitros en la historia de nuestro país, el silbante mexicano con más partidos de Copa del Mundo dirigidos y que le pondría una cereza a su pastel de despedida con el encuentro de la final.
Ojalá y así sea, por que sin duda será un gran aliciente para el resto de los árbitros mexicanos que de entrada se disputarán el gafete internacional de FIFA que dejará Armando Archundia y de paso verán que trabajando de manera correcta, pese al maldito ordenador, se pueden alcanzar metas inimaginables. Ojalá así sea.
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